Sobre este Blog

Este blog se creó con el objetivo principal de expresar mis ideas y sensaciones sobre mi práctica en las Artes Marciales.

El nombre se basa en el titulo del libro de Jan Diepersloot, sobre el YinQuan, que expresa el trabajo interior en la quietud de la forma. Es como si fueramos un gran árbol (matsu en japonés), que lleno de vida aún en su quietud, vive plenamente con nueva sabia que recorre su tronco hasta la última hoja que mece el viento....

domingo, 8 de mayo de 2011

Sobre la eficacia

En las artes marciales cuando queremos hablar de la eficacia, entendemos la máxima rapidez con éxito, en la resolución de un conflicto de agresión personal por medio de una o varias técnicas.

Sería utilizar el mínimo de energía para conseguir el mejor resultado. Las florituras técnicas están de más, no deben existir y son un riesgo. Mejor un dedo en el ojo del atacante, que realizar un TOBI USHIRO URA MAWASHI GUERI.

A grandes rasgos, se me ocurre que dentro del gran elenco de disciplinas marciales y sistemas de defensa personal civil hay diferentes derivadas:

- Artes marciales cuya eficacia técnica ha quedado obsoleta por la distancia entre las formas de vida en las que fueron creadas y la actualidad del mundo contemporáneo. Por ejemplo el Ken-jutsu ó el Kobudo

- Otras en las que su eficacia ha quedado mermada por su inmersión total en el sistema deportivo. Por ejemplo el Judo, cuando dejo de ser Ju-jutsu para convertirse en un deporte.

- Un gran grupo de disciplinas tradicionales cuyos orígenes son la defensa personal, y que se mantienen en ese punto de origen pese a la modernidad (Aiki Jutsu, Ju-Jutsu, por ejemplo) pero que a veces su eje de traslación declina hacia la competición, en diferentes intensidades según la disciplina, como vehículo de promoción o actividad deportiva (Karate, por ejemplo). Aquí también podríamos englobar aquellas disciplinas hibridas, hijas de la fusión cultural y marcial como el Kenpo o el Kajukenbo, en las que la eficacia como arte marcial fue el propósito de su creación.

- Hay otras disciplinas modernas de defensa personal de origen militar, y que yo no me atrevería a incluir en las artes marciales en el sentido de un camino de auto-realización o formación moral del individuo que si aportan estas, y cuyo fin único es la eficacia. Son métodos modernos, mixtos, y que su único fin es vencer al adversario en el conflicto, y como ejemplo podríamos citar el método israelí Krav Maga.

Parto de la base, que no hay sistemas marciales mejores, sino practicantes mejores que se adaptan mejor a un sistema, y que utilizando mejores medios de entrenamiento y formas de trabajar especificas, los hacen ser aún mejores.

Hablando del Karate, y es mi opinión personal con respecto a esas derivadas mencionadas, creo que el Karate practicado desde una perspectiva de defensa personal real y con la aplicación de un bunkai “razonable” (y por Dios que no sea el que se pide para pasar de grado), es un sistema de defensa personal para uso civil, cuyo legado no es en absoluto obsoleto, sino real y pragmático.

- Por otra parte, el Karate en su faceta deportiva y a un cierto nivel, no estaría carente de una cierta eficacia dependiendo de las habilidades de uno, pero en sí no es eficaz. Sí puede ayudar a salir de un apuro, pero en la mayoría de los casos puede agrandar el mismo.

En mi caso y si querer competir deportivamente en mi vida, es el Karate que me hacían practicar, y llegar a encontrar algún maestro que enseñé Karate como un sistema de defensa personal para uso civil, no ha sido fácil.

La motivación que lleva a la práctica de un arte marcial varía en cada individuo. Unos buscan deporte, otros defensa personal, otros tradición marcial, otros salud… pero decidiendo que disciplina practicamos y para que uso, es como lo que dicen los expertos en nutrición “Somos lo que comemos”.

Ello tiene también su paralelismo con lo que dicen los expertos de defensa personal; “respondemos a un estímulo según lo que entrenamos”. Es decir, si estamos todo el día fintando, haciendo amagos para finalmente lanzar una sola técnica para un ippon, que además (si no es Karate de contacto) no debe impactar al contrincante…estaremos con una forma física estupenda. Ello está bien para quién le guste ganar medallas o medirse deportivamente, pero no estamos trabajando la defensa personal ni la eficacia, ni desde el aspecto técnico, ni preparándonos mentalmente (Dios no lo quiera), para afrontar un conflicto.

En la defensa personal, y en su medio de transporte, la eficacia; se gana o se pierde, no hay segundo, ni tercer puesto, o ¿es que practicando defensa personal nos conformamos con la medalla de plata?